Los retos de las empresas están cada vez más vinculados a la sostenibilidad desde el punto de vista energético y de los recursos. Por eso, acelerar la descarbonización de los procesos industriales para reducir la huella ecológica y mitigar el cambio climático es una de las prioridades de nuestro plan estratégico, junto con la gestión circular de recursos críticos, la restauración medioambiental y la preservación de la biodiversidad.
Este enfoque es posible gracias a nuestra capacidad para ofrecer soluciones interdisciplinarias y de convergencia tecnológica a retos complejos de las cadenas de valor de los sectores productivos y de la sociedad. Un ejemplo es la tecnología del agua, un área en la que, de acuerdo con las exigencias de la Directiva europea del agua, llevamos años desarrollando soluciones que mejoran la eficiencia y seguridad en la gestión del agua potable.
Somos diferenciales también en economía circular, un campo que presenta grandes oportunidades empresariales, en tanto que la circularidad puede alargar la vida útil de los productos y recursos. Para conseguirlo, potenciamos el eco-diseño y los modelos de uso óptimo, con soluciones que apuestan por la utilización compartida y por la recuperación de valor al final de vida, así como por herramientas de soporte transversal, como el pasaporte digital de producto.
Las materias primas críticas son también un eje clave a nivel europeo. En este ámbito, hemos ensayado nuevas soluciones punteras para la recuperación de estos materiales de residuos electrónicos, baterías o a partir de los efluentes generados en las plantas de desalinización para avanzar en las nuevas cadenas de suministro estratégicas para Europa. Se trata de una capacidad muy importante en un contexto en el que la demanda de materiales críticos aumentará exponencialmente a medida que se vayan abandonando los combustibles fósiles y se adopten sistemas de energía limpia que permitan descarbonizar nuestra economía, tal y como explicamos en este boletín.
En paralelo, impulsamos procesos y productos industriales avanzados y la fabricación de piezas inteligentes y materiales más sostenibles para el sector plástico, gracias a la hibridación de tecnologías que van desde la inteligencia artificial, la impresión 3D y la visión artificial hasta la combinación de materiales compuestos y microelectrónica. En el campo de los materiales ligeros, hemos innovado en nuevos procesos híbridos de creación de aluminio y plásticos reforzados con fibra que han permitido reducir el peso de componentes hasta en un 40 por ciento.
La importancia de estos avances es muy grande en un escenario marcado por la evolución de los efectos del cambio climático, un fenómeno en el que profundiza Carles Ibáñez, director del Centro en Resiliencia Climática, en la entrevista de este mes.
La biorremediación con microorganismos para restaurar suelos y aguas contaminadas centra el reportaje que os ofrecemos en este número con especial peso de las tecnologías verdes. Y la sección “Para reflexionar” apunta a la resiliencia climática y la bioeconomía como claves para el futuro del Mediterráneo.
Completan este número contenidos donde os hablamos de nuestra incorporación al Foro Consultivo sobre la Ley de Inteligencia Artificial; de la promoción de la dieta mediterránea y hábitos alimenticios saludables; de la implementación con la empresa Facsa de una tecnología natural para reducir nitratos en las aguas continentales que llegan al Mar Menor, y de la distinción que ha recibido nuestro clúster de alta computación e inteligencia artificial en los Premios Computing. También compartimos los avances que estamos haciendo en Inteligencia Artificial Física para lograr una nueva generación de robots capaces de aprender, junto con un informe tecnológico que lo desarrolla.
Ahora es tiempo de descansar, desconectar y tomar impulso. Os deseamos unas muy buenas vacaciones y esperamos reencontrarnos en septiembre para seguir transformando ideas en innovación y oportunidades.
Daniel Altimiras
Presidente de Eurecat
https://eurecat.org/es/tecnologias-verdes-para-la-calidad-ambiental-y-la-resiliencia-climatica